La silla ergonómica representa la evolución
del asiento. La combinación de los dos planos inclinados
favorece una POSICIÓN LIBRE y correcta de la pelvis
y a su vez obliga a que la columna conserve sus curvas fisiológicas,
de esta forma los discos intervertebrales reciben la fuerza
de la gravedad de forma uniforme evitando las diferentes malas
posturas.
Al mantener las curvaturas normales de la columna, la silla
ergonómica:
Libera
tensión de los hombros y el cuello, lumbares y dorsales.
Recupera
el tono muscular de la espalda.
Facilita
la digestión al relajar el diafragma y el vientre.
Favorece
una respiración completa, mejorando la calidad de la
atención.
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